Yerma en Reino Unido y el montaje del Cervantes Theatre

Las obras de García Lorca empezaron a representarse en Reino Unido a finales de los años treinta, pocos años después de la muerte del autor. Yerma, sin embargo, tardaría todavía casi veinte años en verse en los escenarios británicos. En 1950 se haría una versión radiofónica de la obra en la BBC, pero las primeras representaciones teatrales en Reino Unido son de los años 1956 y 1957. La recepción de estos primeros montajes fue fría, quizás porque se interpretó la tragedia como una obra realista, es decir, como una pintura de lo que pasaba exclusivamente a los campesinos españoles, un mundo rural que supuestamente difícil de comprender para los críticos del industrial Reino Unido. Paradójicamente, y a pesar de este inicio, con el tiempo Yerma servirá de estimulo a algunos de los montajes más atrevidos de obras de García Lorca que se han visto en Reino Unido; especialmente desde que, en el año 1972, pasó por Londres el montaje español del director argentino Víctor García.

Utilizando escenografías más abstractas o simbólicas para representar el pueblo de Yerma (como la lona en forma útero que utilizaba el montaje de Víctor García) o trasladando el conflicto a otros contextos y períodos históricos (como la reciente reescritura del mito de Yerma de Simone Stone, ambientada en la ciudad de Londres en el siglo 21) todas estas propuestas han ayudado a ver lo que Yerma tiene de universal: la batalla entre nuestros instintos y deseos,  y las (muchas veces opresivas) normas sociales, normas que se nos imponen desde fuera, pero que también nos imponemos a nosotros mismos.

Para nuestro montaje del Cervantes hemos decidido jugar una vez más con los saltos de espacio y tiempo. Así, nuestra Yerma se sitúa en la Cuba de los años treinta. ¿Por qué Cuba? García Lorca viajó a la isla en 1930 y allí vivió durante más de tres meses. La cultura cubana le gustó tanto que en una carta a sus padres expresó: “Esta isla es un paraíso. Cuba. Si yo me pierdo que me busquen en Andalucía o en Cuba”.

En este nuevo contexto, también hemos optado por cambiar el espacio del ritual: en nuestro montaje hemos juntado la sesión de rezos de la Dolores y la romería, y las hemos transformado en una santería o culto lucumi, una práctica religiosa afrocubana que deriva de la fusión del catolicismo con varios cultos religiosos africanos (entre ello el yoruba).

Un elemento central en nuestro montajes es la hamaca, que en la puesta en escena tiene varios significados. Como bien observó el conocido guionista chileno Gonzalo Maza la hamaca funciona dentro de la puesta en escena como “cama, refugio y sepulcro”, pero también tiene un valor simbólico: la hamaca nos recuerda continuamente el útero vacío de Yerma.

Yerma (2019): Dirección: Jorge de Juan

Yerma (1971). Dirección: Víctor García