La Poncia: ¡Adela, que es tu hermana, y además la que más te quiere! 

Adela: Me sigue a todos lados. A veces se asoma a mi cuarto para ver si duermo. No me deja respirar. Y siempre: "¡Qué lástima de cara! ¡Qué lástima de cuerpo, que no va a ser para nadie!" ¡Y eso no! Mi cuerpo será de quien yo quiera!

La Poncia: (Con intención y en voz baja.) De Pepe el Romano, ¿no es eso?

Adela: (Sobrecogida.) ¿Qué dices?

La Poncia: ¡Lo que digo, Adela!

Adela: ¡Calla!

La Poncia: (Alto.) ¿Crees que no me he fijado?

Adela: ¡Baja la voz!

La Poncia: ¡Mata esos pensamientos!

Adela: ¿Qué sabes tú?

La Poncia: Las viejas vemos a través de las paredes. ¿Adónde vas cuando te levantas de noche?

Adela: ¡Ciega debías estar!

La Poncia: Con la cabeza y las manos llenas de ojos cuando se trata de lo que se trata. Por más que pienso no sé qué te propones. ¿Por qué te pusiste medio desnuda con la luz encendida y la ventana abierta cuando vino Pepe el segundo día a visitar a tu hermana?

La Poncia: Adela! she is your sister, and the one who loves you the most!

Adela: She follows me everywhere. Sometimes she looks into my room to see if I'm asleep. She won't let me breathe! And it's always, "What a shame about that face! 'What a shame about that body, which won't be for anyone!" No! My body will be for anyone I want.

La Poncia: (Intentionally and in a low voice.) For Pepe el Romano. Isn't that it?

Adela: (Overcome.) What are you saying?

La Poncia: What I said, Adela.

Adela: Be quiet!

La Poncia: (Loud.) Do you think I haven't noticed?

Adela: Lower your voice!

La Poncia: Get rid of those thoughts!

Adela: What do you know?

La Poncia: Old women can see through the walls. Where do you go at night when you get up?

Adela: I wish you were blind!

La Poncia: I have eyes in my head and hands, when it concerns things like this. No matter how much I think about it, I can't work out what you are doing. Why did you stand half naked at the open window, with the light burning the second day Pepe came to talk with your sister?

Más: La actitud tradicional de la Poncia con respecto a las funciones del hombre y la mujer.

Mayca Estévez habla de la actitud tradicional que la Poncia mantiene en respecto a la función de hombre y mujer.

Adela: ¡Eso no es verdad!

La Poncia: ¡No seas como los niños chicos! Deja en paz a tu hermana y si Pepe el Romano te gusta te aguantas. (Adela llora.) Es más, ¿quién dice que no te puedas casar con él? Tu hermana Angustias es una enferma. Ésa no resiste el primer parto. Es estrecha de cintura y vieja, con mi conocimiento te digo que se morirá. Entonces Pepe hará lo que hacen todos los viudos en esta tierra: se casará con la más joven, la más hermosa, y ésa serás tú. Alimenta esa esperanza, olvídalo. Lo que quieras, pero no vayas contra la ley de Dios.

Adela: That's not true!

La Poncia: Don't be childish. Leave your sister in peace and if you want Pepe el Romano, control yourself. (Adela Cries) Besides, who says you can't get married to him? Your sister Angustias is sickly. She won't survive her first childbirth. She's narrow in the hips and old, and from what I know, I tell you she'll die. Then Pepe will do what all widowers do in this country: he'll marry the youngest, the most beautiful, and that will be you. Live on that hope. Forget him, whatever, just don't go against the law of God!

Más: Cómo la Poncia intenta salvar a Adela.

Mayca Estévez habla de cómo la Poncia hace todo lo que puede con respecto a Adela para intentar evitar una tragedia.

Adela: ¡Calla!

La Poncia: ¡No callo!

Adela: Métete en tus asuntos, ¡oledora! ¡pérfida!

La Poncia: ¡Sombra tuya he de ser!

Adela: En vez de limpiar la casa y acostarte para rezar a tus muertos, buscas como una vieja marrana asuntos de hombres y mujeres para babosear en ellos.

La Poncia: ¡Velo! Para que las gentes no escupan al pasar por esta puerta.

Adela: ¡Qué cariño tan grande te ha entrado de repente por mi hermana!

La Poncia: No os tengo ley a ninguna, pero quiero vivir en casa honrada. ¡Ya estoy vieja para mancharme!

Adela: Be quiet!

La Poncia: I won't be quiet!

Adela: Mind your own business! Spy! Traitor!

La Ponca: I'll have to be your shadow.

Adela: Instead of cleaning the house and going to bed to pray for your dead, you stick your nose into the affairs of men and women like an old sow, so you can drool over them.

La Poncia: I watch! So people won't spit when they come through that door.

Adela: What great affection for my sister has suddenly come over you!

La Poncia: I have no affection for any of you, but I want to live in an honourable house. I'm too old now to be disgraced.

 

Más: El cariño de la Poncia hacia Adela.

Mayca Estevez habla del cariño que la Poncia le tiene a Adela.

Adela: Es inútil tu consejo. Ya es tarde. No por encima de ti, que eres una criada, por encima de mi madre saltaría para apagarme este fuego que tengo levantado entre piernas y boca. ¿ Qué puedes decir de mí? Que me encierro en mi cuarto y no abro la puerta? ¿Que no duermo? ¡Soy más lista que tú! Mira a ver si puedes agarrar a esta liebre con tus manos.

La Poncia: No me desafíes. ¡Adela, no me desafíes! Que yo puedo dar voces, encender luces y hacer que suenen las campanas.

Adela: Trae cuatro mil bengalas amarillas y ponlas en las bardas del corral. Nadie podrá evitar que suceda lo que tiene que suceder.

La Poncia: ¡Tanto te gusta este hombre!

Adela: Cuando miro sus ojos me parece que bebo su sangre lentamente.

Adela: Your advice is useless, it's already too late! I wouldn't just fight you - you're a servant. I'd fight my mother to put out this fire that rises from my legs and mouth. What can you say about me? That I lock myself in my room and don't open the door? That I don't sleep? I'm cleverer than you are, See if you can catch this hare with your hands!

La Poncia: Don't defy me, Adela, don't defy me! Because I can raise my voice, light the lamps and make the bells ring!

Adela: Bring out four thousand yellow flares and set them on the walls of the corral. No one can stop what has to happen from happening!

La Poncia: You want this man that much!

Adela: When I look into his eyes it feels as if I am slowly drinking in his blood!

Más: Lenguaje como punto de apoyo para crear a el personaje de Adela.

Maite Jauregui habla del lenguaje como punto de apoyo para crear al personaje de Adela.

La Poncia: Yo no te puedo oír. 

Adela: ¡Pues me oirás! Te he tenido miedo. ¡Pero ya soy más fuerte que tú!

(Entra Angustias.)

Angustias: ¡Siempre discutiendo!

La Poncia: Claro, con este calor que hace, quiere que le traiga no sé qué de la tienda.

Angustias: ¿Me has comprado el bote de esencia?

La Poncia: El más caro. Y los polvos. En la mesa de tu cuarto los he puesto.

(Sale Angustias.)

Adela: ¡Y chitón!

La Poncia: ¡Lo veremos!

(Entran Martirio, Amelia y Magdalena)

Magdalena: (A Adela) ¿Has visto los encajes?

Amelia: Los de Angustias para sus sábanas de novia son preciosos.

Adela: (A Martirio, que trae unos encajes) ¿Y éstos?

Martirio: Son para mí. Para una camisa.

Adela: (Con sarcasmo.) ¡Se necesita buen humor!

Martirio: (Con intención) Para verlos yo. No necesito lucirme ante nadie.

La Poncia: Nadie la ve a una en camisa.

Martirio: (Con intención y mirando a Adela.) ¡A veces! Pero me encanta la ropa interior. Si fuera rica la tendría de holanda. Es uno de los pocos gustos que me quedan.

La Poncia: Estos encajes son preciosos para los gorros de los niños, para mantehuelos de cristianar. Yo no los pude usar con los míos. A ver si ahora Angustias los usa con los suyos. Como le dé por tener crías vais a estar cosiendo mañana y tarde.

Magdalena: Yo no pienso dar una puntada.

Amelia: Mucho menos criar niños ajenos. Mira tú cómo están las vecinas del callejón, sacrificadas por cuatro monigotes.

La Poncia: Ésas están mejor que vosotras. ¡Siquiera allí se ríe y se oyen porrazos!

Martirio: Pues vete a servir con ellas.

La Poncia: No. ¡Ya me ha tocado en suerte este convento!

(Se oyen unos campanillos lejanos, como a través de varios muros.)

La Poncia: I can't listen to you.

Adela: You will hear me! I was afraid of you. But now I'm stronger than you!

(Angustias enters)

Angustias: Always arguing!

La Poncia: Of course, with this heat she wants to bring her I don't know what from the store.

Angustias: Did you buy me that bottle of perfume?

La Poncia: The most costly. And the powder. I put them on your room's table.

(Angustias exits)

Adela: And hold your tongue!

La Poncia: We'll see about that!

(Enter Martirio, Amelia and Magdalena)

Magdalena: (To Adela) Have you seen the lace?

Amelia: The lace for Angustias' wedding sheets is beautiful.

Adela: And this?

Martirio: It's for me. For a slip.

Adela: (With sarcasm) You have to have a sense of humour!

Martirio: (With intention) Just for me to see. I don't need to show myself to anyone.

La Poncia: No one sees you in your slip.

Martirio: (With intention and looking to Adela) Sometimes! But I love underclothes! If I were rich, mine would be made of Dutch linen. It's one of the few pleasures are left to me.

La Poncia: This lace is lovely for baby bonnets and christening gowns. I could never use it with mine. Let's see if Angustias uses it with hers. If she decides to have babies, you'll all be sewing morning and night!

Magdalena: I don't plan to sew a stitch!

Amelia: Much less take care of someone else's children! Just look at the women down the street sacrificing themselves for little brats!

La Poncia: They're better off than you. At least they laugh, and you can hear noises of life!

Martirio: Then go to serve for them!

La Poncia: No. I'm struck lucky in this convent.

(you can hear distant handbells, as if through several walls.)

 

Acto Segundo - Parte 3